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"Frecuentemente el hablar de nuestra pena nos ayuda a calmarla"
-Pierre Cornielle

Estimados amigos:Al dejar el hospital sin su bebé, piensen que no están solos en su pena. La trágica pérdida de un bebé nos a pasado a nosotros y a otros padres también. Aun y cuando ustedes no conozcan a otros en su situación, habemos muchos que hemos estado en su lugar y que entendemos su dolor y su pena.Cuando empiecen a frecuentar a sus familiares y amigos, verán que sus respuestas y comentarios no siempre concuerdan con sus sentimientos. En un esfuerzo de ayudarles, algunos dicen cosas inapropiadas o hasta crueles. Algunos más los evitarán por miedo a decir algo que pueda deprimirlos. Frecuentemente, se les dirá a los padres con una pérdida perinatal o neonatal que olviden a su bebé muerto y que rehagan sus vidas. Ciertamente es bueno continuar con sus vidas lo mejor que puedan, pero sabemos que les será imposible olvidar a su bebé. Los invitamos a hablar de su bebé y de sus sentimientos de pérdida. Probablemente encontrarán mucho que decirse entre ustedes y a cualquier otra persona que los quiera escuchar.No se sorprendan porque cada uno de ustedes no lleva su pena y reacciona de la misma manera. Recuerden que hasta en las relaciones más cercanas, las personas no son iguales y que no siempre reaccionan igual. Traten de ser pacientes y delicados el uno con el otro. Algunas veces será difícil ser sensible con los sentimientos del otro porque los dos están muy dolidos.Traten de recordar lo reconfortante que es su cercanía y procuren fortalecerla. Ayúdense mutuamente a expresar sus sentimientos hablando, llorando o de cualquier otro modo posible para ustedes según su propia personalidad.Sean gentiles con ustedes mismos. No se priven de cualesquiera placeres o alegrías que encuentren. Reír y estar contentos no significa que han olvidado a su bebé, sólo que están enfrentándose y tratando de ajustarse a su pérdida.Podrán tener sentimientos de enojo, envidia o autocompasión que les parecerán horribles y les causarán sobresalto. Recuerden que los sentimientos no deben ser juzgados porque tienen su propio nivel. No se sientan culpables por sentirlos. Traten de trabajar al través de sus sentimientos y hablen de ellos como les sea posible. Algunos padres encuentran ayuda escribiendo acerca de ellos. Estos sentimientos son reales y necesitan ser reconocidos. Tenerlos no significa que sean social o mentalmente inestables. Están reaccionando de manera normal a un tiempo terriblemente trágico y difícil de sus vidas. Permítanse tiempo de luto.Los periodos de tristeza se irán alejando poco a poco, pero no se sorprendan si continúan por meses o hasta por años. Encontramos que ciertas ocasiones especiales cono cumpleaños o fiestas son muy difíciles. Es normal. El periodo de luto puede extenderse hasta por tres años.Piensen que su dolor no será siempre tan intenso como ahora. ¡Ustedes sobrevivirán! Y tendrán muchas cosas buenas en la vida. Este momento de sus vidas se convertirá en un recuerdo y aprenderán a vivir con él.Hemos desarrollado el siguiente material para ayudarles en las decisiones que habrán de tomar en las próximas horas y en los próximos días. Esperamos que sus preguntas sean tratadas aquí y que les ayuden a tomar la mejor decisión para ustedes. Cualquiera de nosotros está disponible si necesitan hablar. Estamos dispuestos a apoyarlos de cualquier manera posible.A t e n t a m e n t e,FUNDACIÓN ESPERANZA
5570 1327http://www.fundacion-esperanza.org.mxcarlah@missfoundation.orgAdaptado de SHARE Booklet. National SHARE Office. Copias que pueden ser impresas y distribuidas gratuitamente otorgando el crédito apropiado. Traducido por Carla Hoffmann para FUNDACIÓN ESPERANZA en memoria de César(04/06/97), Josephine(09/03/97) y Carlota(12/02/98)

DERECHOS DE LOS PADRES CUANDO MUERE UN BEBÉ

  1. Tener la oportunidad de ver, cargar y tocar a su bebé en cualquier momento, antes y/o después de su muerte, dentro de lo razonable.
  2. Que le tomen fotos a su bebé y que estén disponibles para los padres o guardadas hasta que los padres las quieran ver.
  3. Recibir todos los recuerdos posibles, como por ejemplo, tarjeta de cuna, brazalete de bebé, ultrasonido y/o fotografías, mechón de cabello, impresión de pie y mano, documento de peso y longitud.
  4. Ponerle nombre a su bebé y establecer un enlace con él o ella.
  5. Observar sus costumbres culturales y religiosas.
  6. Que un personal médico comprensivo les brinde cuidado, respetando sus sentimientos, pensamientos, creencias y solicitudes individuales.
  7. Estar juntos el mayor tiempo posible durante la hospitalización.
  8. Tiempo a solas con su bebé, reconociendo las necesidades individuales.
  9. Que se les informe sobre el proceso de luto.
  10. Pedir una autopsia. En caso de aborto espontáneo, poder pedir que se realice o no una autopsia o examen patológico según lo determinado por la ley aplicable.
  11. Que se les presente información en terminología fácil de entender para los padres en cuanto al estado de su bebé, causa de muerte, incluyendo el reporte de la autopsia, patología u otros reportes médicos.
  12. Planear un ritual de despedida, entierro o cremación en cumplimiento con los reglamentos locales y estatales y de acuerdo a sus creencias, religión o costumbres culturales personales.
  13. Recibir información sobre recursos de apoyo para ayudarles en el proceso de recuperación, por ejemplo, grupos de apoyo, asesoramiento, material para leer y revistas sobre la pérdida perinatal o neonatal.

Derechos Reservados, 1991. Adaptado de National Share Pregnancy and Infant Loss Support, Inc. con permiso de Women’s College Perinatal Bereavement Team, Toronto, Canadá. Copias que pueden ser impresas y distribuidas gratuitamente otorgando el crédito apropiado.

Traducido por María Tapie para FUNDACIÓN ESPERANZA en memoria de Max (12/18/97)

DERECHOS DEL BEBÉ

  • Ser reconocido como una persona que nació y murió.
  • Recibir un nombre.
  • Ser visto, tocado y cargado por la familia.

  • Que se reconozca su muerte.

  • Que se le entierre con dignidad.

Derechos Reservados, 1991. Adaptado de National Share Pregnancy and Infant Loss Support, Inc. con permiso de Women’s College Perinatal Bereavement Team, Toronto, Canadá. Copias que pueden ser impresas y distribuidas gratuitamente otorgando el crédito apropiado.

Traducido por María Tapie para FUNDACIÓN ESPERANZA en memoria de Max (12/18/97)

TRATANDO DE COMPRENDER LA PENA - UN NIÑO HA MUERTO

La pena no se comprende en nuestra sociedad y se espera que los afligidos se recuperen rápidamente. Tómala con calma durante las altas y bajas. La experiencia es diferente para cada persona, sin embargo, a veces hay muchas cosas en común. No trates de establecer expectativas en tu compañero(a) y otros.

Las lágrimas son saludables y aceptables al procesar el dolor que sigue la muerte de tu hijo(a), hermano(a) o nieto(a). La pena afecta los hábitos de comer y dormir, los niveles de energía y la habilidad de concentración. Es muy importante guardar una dieta balanceada, tomar líquidos, hacer ejercicio y descansar durante la época de luto. Es importante consultar a tu médico par aun examen físico si tienes síntomas físicos.

El alcohol y los sedantes pueden afectar el pensamiento y retrasar el proceso de luto. Usa medicamentos de prescripción escasamente y sólo bajo supervisión médica.

Puede ser que los amigos y familia te eviten y traten de no hablar de la muerte de tu hijo(a). Hazles saber que necesitas hablar del bebé y que esto te ayuda. Comparte con ellos como puedas. Busca amigos que te escuchen y/u otros que hayan tenido una experiencia similar para ayudarte durante estos momentos.

Es mejor posponer decisiones grandes por lo menos un año ¯ cambiar de trabajo o casa, otro embarazo, etc. Guarda la ropa del bebé y otras cosas hasta que estés listo para decidir qué quieres hacer. Se necesita tiempo para tomar una buena decisión.

Los pensamientos sobre el suicidio pueden ocurrir y son normales. El significado de la vida volverá con el tiempo. El dolor disminuye. Habla de tus sentimientos con alguien de confianza.

Expresa tus sentimientos y pensamientos. Pueden parecer ilógicos para algunos, así que compártelos con alguien para que te ayude a explorarlos y a perdonarte a ti mismo(a) al pasar el tiempo.

La rabia es una reacción normal que quizás parezca poco aceptable y difícil de entender para otros. Busca una manera saludable y segura de expresar tu rabia (puedes pegarle a una almohada). Tu rabia puede estar dirigida hacia Dios. Puedes sentir que tu fe ha disminuido al cuestionar tus creencias del pasado. Dile a Dios cómo te sientes y habla con aquellos que te ayuden a explorar. Tu fe puede ayudarte durante este tiempo, sin embargo, el expresar tus dudas y sentimientos te ayuda a procesar lo que estás sintiendo.

Incluye a tus otros hijos en tu pena. No les escondas tus lágrimas, sino sé abierto(a) y honesto(a) sobre tus propios sentimientos. Ellos también están afligidos y necesitan una vía para expresar sus sentimientos. Necesitan ser incluidos y sentir tu amor. Puede ser bueno pedirle a un familiar que ayude a proporcionarles lo que no eres capaz de dar en estos momentos.

Las fiestas y aniversarios son recordatorios de tus brazos vacíos. Planea de antemano para evitar tensión de más. No esperes que otros se acuerden ni sean sensibles ante tus sentimientos. Baja tus expectativas sobre ti mismo. Toma tiempo para tus necesidades.

Los grupos de apoyo te ponen en contacto con otros que han tenido experiencias similares, al compartir, sentimientos profundos salen y pueden ser procesados en un ambiente de comprensión y aceptación. Sabes que no estás solo(a). Hay otros que te comprenden y se interesan.

Adaptado por Sor Jane Marie Lamb, SHARE National Office. Octubre, 1996.

Traducido por María Tapie para FUNDACIÓN ESPERANZA en memoria de Max (12/18/97)

 

QUÉ SI Y QUÉ NO DECIR O HACER POR LOS PADRES QUE HAN PERDIDO UN BEBÉ

SI:

- Acepten que no pueden quitar su dolor, pero si pueden compartirla y ayudarles a sentirse menos solos.

- Muestren su verdadera preocupación y su cariño.

- Llamen al bebé por su nombre.

- Traten a la pareja igual. Los padres necesitan tanto apoyo como las madres.

- Estén disponibles... para oír, hacer mandados, manejar, ayudar con los otros niños, o cualquier otra cosa que pueda necesitarse.

- Digan "lo siento", sobre lo que les ha pasado y sobre su dolor.

- Acepten sus cambios de humor, como sea que éstos sean, ustedes no están ahí para juzgar. Sean sensibles a los cambios bruscos de humor.

- Permítanles hablar del bebé que ha muerto cuanto ellos lo necesiten.

- Hablen acerca de las muy queridas cualidades del bebé.

- Den especial atención al hermanito o hermanito, durante el funeral y en los meses siguientes a éste, ellos sufren y están confundidos y necesitan atención que sus padres ahora no pueden brindarles.

- Asegúrenles a los padres que hicieron todo cuanto estuvo en sus manos y que el bebé recibió el mejor cuidado posible.

- Anoten en su agenda o calendario la fecha de nacimiento y de muerte del bebé y recuerden a la familia en los años siguientes. El que ustedes recuerden significa mucho para ellos.

- Invítenlos a salir. Pero entiendan si ellos los rechazan o cambian de opinión en el último momento. Sobre todo, continúen llamándolos y frecuentándolos.

- Manden una nota personal o hagan alguna donación a una obra de caridad que sea importante a la familia en nombre del bebé.

- Adquieran literatura acerca de la enfermedad o condición que causó la muerte del bebé y del proceso de luto para ayudar más a la familia.

M.I.S.S Home Page, 1996.


NO:

- No piensen que la edad del bebé determina su valor e impacto para la familia.

- No tengan miedo de tocar a los padres. Muchas veces el contacto físico dice más que mil palabras.

- No los eviten por su propio sentimiento de impotencia o de incomodidad, o por no saber qué decir.

- No cambien el tema cuando ellos mencionen al bebé.

- No presionen a los padres durante el proceso de luto, lleva mucho tiempo sanar estas heridas y ellos nunca olvidan.

- No los inviten a consumir alcohol o drogas.

- No pregunten cómo se sienten si no están dispuestos a escuchar.

- No digan que saben cómo se sienten, si no han pasado por algo similar.

- No les digan qué deben sentir o hacer.

- No traten de encontrar el lado positivo de la muerte del bebé.

- No mencionen que al menos ellos tienen otros hijos.

- No digan que ellos serán capaces de tener otros hijos.

- No sugieran que ellos deberían de estar agradecidos por tener otros hijos.

- No piensen que la muerte prohibe volver a reír. Hay mucho por que reír en las memorias que tienen del bebé.

- Eviten las siguientes frases:

  • "Se valiente y ya no llores."
  • "Es voluntad de Dios"
  • "Es una bendición."
  • "Sigue con tu vida, esto no es el fin del mundo."
  • "Dios necesitó otro angelito en el cielo."
  • "Ahora hay una estrella más."
  • "Por lo menos no era mayor."
  • "Debes de ser fuerte por tus otros hijos."
  • "Lo estás haciendo muy bien."
  • "Eres joven, ya te repondrás."
  • "El tiempo todo lo cura."
  • "Seguramente estaba enfermo.

Traducido por Carla Hoffmann para FUNDACIÓN ESPERANZA en memoria

de César(04/06/97), Josephine(09/03/97) y Carlota(12/02/98).

 

Estimados amigos:

Alguien muy cercano a ustedes ha sufrido la muerte de su amado hijo. Es una situación sumamente difícil porque la mayoría de la gente nunca espera que un bebé se muera y, después de la pena inicial, no saben cómo interactuar con los padres afligidos. Como madre de un bebé que murió recientemente, me gustaría mencionar algunas cosas que pueden ayudar a que la situación sea más fácil para ustedes y para los padres afligidos

  1. Darse cuenta que el decir "lo siento" en cualquier momento después de la muerte del bebé nunca es inapropiado ni demasiado tarde.
  2. Comprender que ni la duración del embarazo, ni la cantidad de tiempo que vive el bebé determina su valor ni el impacto que causa la vida de sus padres. El ignorar lo que ha sucedido con la esperanza que la pena pasará, es disminuir el valor del bebé que fue amado desde el momento que se supo su existencia, mucho antes de su nacimiento.
  3. Comprender que al igual que nadie puede reemplazar una mamá que muere, un bebé nuevo no puede reemplazar al bebé que murió. Todos los niños son individuales, concebidos por separado. No es diferente con un niño que muere antes, durante o poco después de nacer. No se puede ni debe esperar que un padre "guarde" el amor que le tenía a su bebé fallecido y dárselo a su siguiente hijo. La habilidad de poder crear otro bebé no es una manera de resucitar a un niño muerto, por lo tanto, no debe considerarse un consuelo completo. No sólo es injusto para el niño fallecido, sino que hace del siguiente un substituto.
  4. Si no se sienten cómodos hablando sobre la muerte del niño con los padres, por que piensan que ellos no quieren hablar sobre el asunto, no se sientan inhibidos. Simplemente el decir algo como "sólo quiero que sepan que quiero escuchar si quieren hablar". Si dicen que no en ese momento, no piensen que nunca querrán hablar. Llamen frecuentemente para preguntar cómo están. Si viven cerca de ellos, tomen la iniciativa de reunirse a comer o alguna otra actividad (ofrezcan frecuentemente, pero no los forcen). Dejen que los padres establezcan el paso pero muéstrenles constantemente que están abiertos e interesados. Puede serles horrible oír los detalles de la muerte, pero es mucho peor para los padres sufrir el trauma y luego tener que guardárselos por miedo a molestar a alguien. Cuando les digan cómo se sienten, no hagan juicios ni establezcan fechas límites.
  5. Comprendan que el bebé sigue siendo el producto del amor de los padres y la alegría de sus vidas. Hay alegría y dolor. La alegría no termina cuando un bebé muere y el dolor no termina al acabarse el funeral y se ha dado el pésame- hay que aceptar ambas. No traten de eliminar el dolor. Los padres necesitan sentirlo, por más difícil que sea, necesitan vivir su duelo.
  6. Si el bebé tiene nombre, úsenlo. Traten de acordarse de los padres con una tarjeta o llamada el primer Día de las Madres o Día del Padre, como también en la fecha predeterminada de parto y el primer aniversario de nacimiento y muerte del bebé, incluso los primeros aniversarios mensuales.

Por último y más importante para hacer una diferencia: por favor traten de esforzarse por no menospreciar la profundidad del dolor, la duración de la pena, y sobre todo, la diferencia que puede hacer el tener su apoyo durante este periodo de ajuste tan dolorosa. Puede ser que sea cuando más los necesiten. Si se alejan porque se sienten incómodos hasta que haya pasado un periodo razonable, pueden encontrar una barrera entre ustedes y los padres afligidos. Si comparten su experiencia, todos salen más fuertes. Orando que Dios los guíe y fortalezca ... Una Madre.

 

A NUESTRA FAMILIA Y AMIGOS

COMPARTIMOS NUESTRA PENA

Queremos compartir con ustedes algunos de los nuestros sentimientos y sugerirles cómo nos pueden ayudar. Hemos sufrido una pérdida inmensa y necesitamos sentir nuestro dolor. Aunque sea incómodo para la gente que nos rodea, es algo que DEBEMOS hacer. No se nos pasará este en unas cuantas semanas cono espera la gente. Podemos ajustarnos a la pérdida de nuestro amado bebé si se nos da el tiempo necesario para el duelo (el tiempo promedio es de 18 ¯ 24 meses). Sin embargo, no seremos las mismas personas que éramos antes de nuestra pérdida.

Puede ser que necesitemos hablar de nuestro bebé, de cómo lo amamos y los detalles de nuestra experiencia. Aunque no tengamos muchas memorias, se nos destruyeron nuestros sueños. Durante este tiempo, necesitamos que otros nos apoyen y nos escuchen una y otra vez. Esa es la cosa más compasiva que una persona puede hacer por nosotros. No queremos olvidar a nuestro bebé y necesitaremos mencionarlo en el futuro. Apreciaríamos si se acordaran de nuestro bebé especialmente en los días difíciles como los aniversarios, cumpleaños, Navidad y Día de las Madres y de los Padres.

En nuestra lucha con nuestra pena podemos tener dificultad con lo siguiente:

  1. Comprender nuestras vastas emociones y sentirnos balanceados emocionalmente.
  2. Lidiar con nuestros sentimientos de culpabilidad, ira y envidia.
  3. Lidiar con las funciones normales diarias y falta de energía.
  4. Decidir qué hacer con las pertenencias de nuestro bebé.
  5. Lidiar con la individualidad de nuestra pena como familia y pareja.
  6. Compartir en las celebraciones familiares.
  7. Ver otros bebés/niños que tienen la misma edad que tendría nuestro hijo.
  8. Sentir la necesidad de tomar decisiones importantes como embarazos subsecuentes, mudanza, cambio de trabajo, etc.
  9. Visitar el cementerio y comprar una lápida.
  10. Recordar a nuestro bebé de formas especiales que sean aceptables.
  11. Sentirnos diferentes y aislados.
  12. Lidiar con los síntomas físicos de la pena.

El lidiar con todas estas emociones toma mucha valentía y trabajo. Pero vale la pena para que podamos tener paz mental y bienestar físico.

Muchos de nosotros acudiremos a reuniones de grupo de apoyo. Estos grupos no son para gente débil. Las reuniones son un lugar seguro donde podemos compartir nuestros sentimientos y amor por nuestro bebé. Nuestros sentimientos son convalidados por otros que han sufrido experiencias similares. Estas reuniones nos dan consuelo y esperanza en el futuro.

Si sonamos egoístas, por favor comprendan. Sólo después de que podamos ajustarnos y sentir la pena es que podremos ayudar a otros. Algún día podremos vivir la vida de forma más plena.

Tratamos de no criticar a otros. Antes de que muriera nuestro bebé no comprendíamos el impacto que su pérdida tendría. Queremos compartir esta experiencia dolorosa con ustedes para que otros puedan entender nuestra necesidad de apoyo. Nadie podrá quitarnos nuestro dolor, pero a lo mejor pueden escucharnos y apoyarnos.

Catherine Lammert, Oficina Nacional de SHARE, Octubre , 1996.

Traducido por María Tapie para FUNDACIÓN ESPERANZA en memoria de Max(12/18/97)

 

LA PENA Y LA RELACIÓN DE PAREJA

CONSEJOS

  • Tu relación matrimonial es la relación más importante, hay que darle preferencia sobre todas las demás.
  • Cuando muere un bebé, la pena afecta a la pareja al mimo tiempo. Otras presiones del matrimonio normalmente no causan impacto sobre los dos miembros de la pareja simultáneamente. Por lo tanto, tu apoyo más cercano no siempre puede responderte puesto que él/ella está tratando de lidiar con su propia pena.
  • Cada persona en la relación vivirá su pena de forma individual. Puede ser difícil aceptar la forma de tu pareja.
  • Las dificultades existen en los mejores matrimonios. Trata de comunicar tus necesidades emocionales.
  • Tu esposo/esposa no tiene que ser tu único apoyo.
  • Puede haber tensión en cuanto a su relación sexual. Comunica tus sentimientos abiertamente. Acuerda que el toque humano y los abrazos pueden sanar mucho.
  • Cada persona en una relación puede necesitar un poco de intimidad con sus sentimientos. Respétense mutuamente y dense el espacio necesario.
  • Cada persona que ha sufrido una pérdida no es la misma persona que antes de que muriera su bebé. Puede tomar tiempo entender y aceptar estos cambios.
  • Cada uno buscará un significado a su pérdida, puede ser que uno lo busque en la fe, puede ser que el otro no.
  • Está bien disfrutar de la vida. Tu bebé no espere que estés triste todo el tiempo. El poder compartir la risa y las lágrimas juntos te ayudará a sanar. Busca cosas agradables para hacer, te darán una nueva perspectiva.
  • Es un tiempo difícil para ambos. Si su relación estaba segura antes de la pérdida, puede convertirse en una relación más profunda durante la sanación.
  • Puede ser que cada uno se sienta distinto en cuanto a los recuerdos que quieran guardar del bebé. Hablen sobre las diferencias y traten de llegar a un acuerdo.
  • Tus pérdidas son esperanzas y sueños rotos. Cada persona puede tener sueños diferentes para este bebé especial. Compartir tus sueños puede ayudarte a entender los sentimientos del otro.

CÓMO SEGUIR ADELANTE COMO PAREJA

  • Busquen grupos de apoyo, ayuda espiritual o profesional.
  • Tomen tiempo para estar juntos, solos.
  • Establezcan un tiempo para hablar todos los días.
  • Trabajen par mejorar sus habilidades de comunicación
  • Recen juntos.
  • Permítanse tiempo para adaptarse a su pérdida.

Catherine Lammert, Oficina Nacional de SHARE, Octubre, 1996.

Traducido por María Tapie para FUNDACIÓN ESPERANZA en memoria de Max(12/18/97)

 

LA PENA DE UN PADRE

La sociedad moldea y forma la manera en la cual expresamos nuestras emociones. La imagen que los hombres se sienten obligados a mostrar a sus familias, amigos, colegas y socios es una de fortaleza y control.

Por dentro sentimos: rabia, frustración, impotencia y culpabilidad ¯ sentimiento de fracaso como protector. Nos preguntamos, ¿podré sobrevivir? ¿Sentiré siempre este dolor?

Al vernos incapaces de expresar nuestras emociones abierta y honestamente a veces se manifiestan ciertos problemas de comportamiento:

  • problemas de concentración en el trabajo
  • falta de paciencia y exabruptos de rabia
  • abuso de alcohol y drogas
  • escape ¯ horas extra de trabajo, organizaciones, el bar, otras mujeres.

A diferencia de las mujeres que están acostumbradas a compartir sus sentimientos y emociones con otras mujeres, es importante reconocer la importancia de grupos de apoyo y el valor de mantener una red de apoyo ¯ LOS HOMBRES PORLO GENERAL NO BUSCAN AYUDA EN OTROS HOMBRES.

Por lo general a las relaciones entre hombres les falta intimidad real. Están basadas en sentimientos compartidos. Las relaciones entre hombres están inhibidas por miedo a que se perciba una debilidad o hasta miedo de que se perciba como homosexual. De manera que sin nadie a quien acudir, los hombres entierran sus emociones más profundamente y tratan de escaparse más lejos.

FORMAS PARA MANEJAR TUS EMOCIONES

  1. Date permiso de "aligerar la carga", por ejemplo, dejar algunas organizaciones, trabajar un poco menos, etc.
  2. Date permiso de tomar el tiempo para pensar bien las cosas.
  3. Comparte con otros padres que han perdido un hijo.
  4. Explícale a tu familia que necesitas un poco de tiempo para ti mismo.
  5. Haz ejercicio ¯ necesitas el tiempo para ti mismo.
  6. Enójate con las cosas, no con la gente.
  7. Toma tiempo para llorar.
  8. A lo mejor quieres buscar ayuda profesional.
  9. Reconoce tu pena ¯ si no, puede resultar en todo tipo de enfermedades emocionales y físicas.
  10. Aprecia y respeta tus sentimientos ¯ no los pospongas ni te trates de escapar de ellos.

Regina Saskatchewan, Revista TFC, Junio, 1996, Oficina Nacional de SHARE, Octubre, 1996.

Traducido por María Tapie para FUNDACIÓN ESPERANZA en memoria de Max(12/18/97)

LA FORTALEZA MASCULINA

Por Todd Pitock

Una mujer en nuestro grupo de apoyo de pérdidas perinatales habló sobre la reacción de su esposo en los meses posteriores a la muerte de su bebé. "Chuck no decía nada", ella decía. "Sólo esa cara fría. Yo pensaba, ¿acaso no pasó por lo mismo que yo? ¿Acaso no le importa?" Como era chofer de camiones, estaban separados frecuentemente. No sé si a causa de este tiempo de separación ella no lo enfrentaba directamente.

Algunos años después, la mujer estaba platicando con su cuñado y él decía, "si, era terrible, terrible. Chuck estacionaba su camión a un lado de la carretera y ponía su cabeza en el volante y lloraba. Un hombre de seis pies y lloraba como un niñito. Siempre llegaba tarde." "¿Porqué no me dijo eso? ¿Acaso no sabía la diferencia que hubiera hecho el que me lo dijera?" dijo la mujer del grupo de apoyo.

Sospecho que hubiera hecho gran diferencia para él. Por supuesto que entiendo a Chuck y siento cierta compasión.. Cuando perdimos a nuestra segunda hija, Michaela, también una muerte a término completo, recibí el consejo familiar de "ser fuerte". Pero no pregunté qué quería decir por que sospechaba que la gente que me lo aconsejaba no lo sabía ¯ al menos no más allá de una imagen común de un hombre recto, controlado con brazos fuertes para poder contener a su esposa perturbada y "débil". Si a eso se referían, ese tipo de fortaleza es artificial, y no puedo dejar de pensar si no será que alguna gente promueve esa imagen subconscientemente para que ellos no tengan que sentirse incómodos en la presencia de los afligidos.

Hay una tendencia de minimizar la muerte de un bebé cuya existencia no ha sido compartida por nadie más que sus padres. Se dice per no nos hemos acercado a esos hijos y por lo tanto, que son "menos" pérdida. ¿Menos que qué? Las comparaciones le niegan sutilmente a una persona el derecho a sentir. Para los padres, estos juicios pueden ser severamente minimizantes. "Es peor para la mujer". Sin saber qué quiere decir pero, supongamos que fuera cierto. ¿Y qué? Si a un hombre le da un infarto, el oír que su vecino tiene cáncer en los pulmones no le elimina su propio dolor ni me hace sentir mejor por su desgracia.

A muchos hombres les cuesta trabajo expresarse. No es su estilo.. Algunos son como Chuck: por alguna razón, no podía compartir con su esposa, aunque se lo pudo decir a su hermano. Sentimos la necesidad de ser fuertes. Pero necesitamos saber qué es fortaleza y qué no lo es.

Es ser estoico es una expresión falsa de la fortaleza. Es limitante y destructivo. El objetivo de la masculinidad es ser un hombre completo, no una caricatura, ni una estatua. El esfuerzo de parecer digno es vanidad. La fortaleza falsa frecuentemente es una forma de negación. "Si pienso en esto, puede ser que llore y me sentiré como tonto, por lo tanto, no pensaré en esto."

La fortaleza es el encontrar tu camino al través de la obscuridad de la pena. La fortaleza es la valentía de mostrar con palabras, lágrimas, creaciones o cualquier otro medio no violento, lo que sientes. Es el pedir ayuda y dejar que te ayuden. Es la voluntad de mostrar la pena y admitir tu vulnerabilidad. La fortaleza es la valentía de compartir. Finalmente, reconoces el dolor de tu esposa al reconocer tu propio dolor y honras a tu hijo al honrar tus sentimientos.

Reimpreso con permiso. National SHARE Office, Octubre, 1996.

Traducido por María Tapie para FUNDACIÓN ESPERANZA en memoria de Max(12/18/97)

LA PERSPECTIVA DE UN PADRE

Por Larry Peppers & Ronald Knapp

  1. Di, ¡no importa lo que digan! El hombre que no se expresa es el producto de un mundo legal racional. Este es el momento para la emoción. Deja que salgan tus sentimientos. Sean cuales sean, son tus sentimientos y tienen validez y necesitan expresarse.
  2. El llorar no le quita el valor al hombre. Es más fácil seguir el papel esperado que desviarse. Se podría decir que sólo un verdadero hombre deja que los otros lo vean llorar.
  3. Deja que tu compañera sepa que la quieres. Hazle saber que no sólo la quieres a ella, sino también al bebé. Significa mucho para ella. Quiere saber que también es importante para ti.
  4. Toma tiempo para estar a solas con ella. Ambos necesitan tiempo para recuperarse antes de tener que lidiar con presiones y exigencias externas. El tiempo que pasen juntos también puede ayudar a sincronizar el proceso de luto de la pareja.
  5. Incluye a tu pareja en las decisiones. No sólo ayudará a disminuir tus responsabilidades, sino que te evitará problemas en el futuro. A menudo quiere que se le incluya, si la excluyes, puede crearle amargura y resentimiento.
  6. Comprende que la gente no te entiende. Otros están amarrados a la misma orientación cultural que tú. Sus comentarios no tienen malicia. Hazles saber que te lastiman o ignóralos.
  7. Acuérdate que tienes derechos. Puede ser que pienses que no tienes opciones. ¡Toma la iniciativa! Tienes muchas alternativas: nombres, fotos, el ver y cargar a tu bebé, una autopsia, funeral y otros. Averigua cuáles son.
  8. Establece una buena comunicación con tu esposa. Nada es más importante.

A menudo es bueno que los padres encuentren a otro hombre con quien compartir sus sentimientos y el acudir a grupos de apoyo en una manera fácil de conocer a otros padres que están lidiando con problemas similares.

Entiende que dos personas sienten la pena de distinta forma. Nuestras personalidades afectan la forma en la cual sentimos al pena. No impongas expectativas a tu pareja. Las expectativas poco realistas crean obstáculos.

Tu pareja y tú pueden diferir en cuanto a la relación sexual en estos momentos. Puede ser que sea difícil par uno de los dos sentir placer sin sentirse culpable. Puede haber miedo al embarazo y a otra pérdida dolorosa. Hablen sobre lo que sienten, si no, la falta de interés en el sexo puede interpretarse como un rechaza. Pónganse de acuerdo en cuanto a un plazo de tiempo razonable sin relaciones y al final de ese plazo, vuelvan a hablar sobre lo que sienten. Mientras tanto, expresen su amor de otras maneras.

Al vivir estas dificultades, acuérdate que el amor que comparten es la razón por la cual están untos. Dense suficiente tiempo para tomar decisiones grandes que puedan ser aplazadas, especialmente aquellas que involucren relaciones interpersonales.

Reimpreso con permiso. National SHARE Office, Octubre 1996.

Traducido por María Tapie para FUNDACIÓN ESPERANZA en memoria de Max(12/18/97)

LA PENA Y EL DUELO

Selecciones de charlas de Glen Davidson, Ph. D.

La pena es el conjunto de emociones que sentimos al perder una persona, cosa o evento importante en nuestras vidas.

El duelo es el proceso por el cual lidiamos con esos sentimientos y emociones después de la pérdida.

Antes de los 1960’s, las señales de la pena se consideraban patológicas. La mayoría de las personas esperan que la pena se haya completado o resuelto entre 48 horas a dos semanas, de acuerdo a encuestas tomadas en la calle. Esto indica la falta de comprensión del proceso de luto y la razón por la cual hay una falta de apoyo después del periodo inicial. Bowly, Parkes y Holmes hicieron un estudio de 10 años a 1200 adultos afligidos para determinar respuestas normales. Encontraron que hay cuatro FASES DEL DUELO:

1.IMPACTO Y ATURDIMIENTO: Esto pasa inicialmente y puede durar desde 48 horas hasta dos semanas. El aturdimiento es una defensa normal y sana. Durante este tiempo las emociones pueden ser incontrolables. A menudo, es difícil absorber la "información". Se puede perder el apetito. Puede sentirse completamente exhausto y sin embargo, no poder dormir. Lo contrario también puede ocurrir, se duerme casi todo el tiempo. Los sentimientos pueden variar desde el miedo y ansiedad hasta culpabilidad y la depresión. A veces el afligido puede sentir que está enloqueciendo. Es sano expresar los sentimientos en esta etapa.

2. BÚSQUEDA Y ANHELO: Esta fase puede durar por varios meses. Durante este tiempo, los afligidos buscan lo que han perdido. Es durante este periodo cuando ocurre el comportamiento más raro. A menudo se siente culpabilidad e ira en esta fase, al buscar las respuestas. Prueban qué es real, se vuelven intranquilos e impacientes y a lo mejor sienten una sensibilidad aumentada a los estímulos. Para los padres que sufren una pérdida perinatal o neonatal, ayuda mucho ver, cargan y tocar al bebé al momento de la pérdida. Las fotos del bebé proporcionan consuelo y los ayudan a confirmar de forma perceptiva lo que perdieron. Es importante que los afligidos expresen su sentimientos, incluyendo enojo contra Dios ¯ si es lo que sienten ¯ envidia y otras emociones fuertes. No necesitan sentirse avergonzados de sus sentimientos. La ira interna se convierte en culpabilidad y esto lleva a la depresión.

3. DESORIENTACIÓN Y DESORGANIZACIÓN: Esta es la etapa más larga del duelo. Durante el 4º al 6º mes se vuelve más severa. La emoción que domina es la depresión. El apetito se apaga, hay falta de motivación, mal juicio y se siente insomnio. Una vez que sí se puede dormir, puede ser difícil despertarlos. Se recomienda un examen médico durante el 4º al 6º mes para diagnosticar cualquier enfermedad en fases tempranas, porque la resistencia a la enfermedad disminuye en ese tiempo. Los tranquilizantes y sedantes atrasan el proceso y enturbian el pensamiento. Al tratar de librarse de su desorientación, el afligido busca las respuestas que siente que le corresponde, nuestro papel es buscar la respuesta junto con ellos, en lugar de darles una respuesta. Al 18º ó 24º mes empiezan a resolver algunas de esas preguntas. Nuestra tendencia es tratar de responder a las preguntas que ni siquiera se están preguntando. Los clichés causan más desorientación. Un oído atento es nuestro mejor regalo para los afligidos. Los aniversarios son muy difíciles. La sociedad espera que los afligidos se repongan rápidamente y al poco rato ya no hay apoyo. Otros tienden a evitar el hablar de la persona que ha muerto, cuando es precisamente lo que más necesita el afligido.. Durante la desorientación, la auto-imagen se deteriora y el afligido se aísla de otros.

4. REORGANIZACIÓN: Esta fase no ocurre rápidamente. Empieza alrededor del 18º al 24º mes. Aquí empiezan a organizar sus sospechas e intentan identificar qué se perdió. Hay un sentimiento de soltura, energía restaurada, más socialización, mejor juicio y hábitos más estables de comer y dormir. Es en este tiempo que empiezan a disfrutar y a pasarla bien sin sentimiento de culpa. Habrá una crisis momentánea de revivir la pérdida, especialmente en los aniversarios y las fiestas. La readaptación a la pérdida no quiere decir que se olvida.

Gradualmente, la desorientación disminuye en duración e intensidad. La desorientación se facilita por medio del compañerismo con otros que ayudan a los afligidos a ordenar qué es lo que ha pasado y trabajar hacia la reorientación. Los grupos de auto ayuda pueden ser importantes, sin embargo, el mejor tiempo para dirigir al afligido a un grupo de apoyo es la fase de búsqueda y anhelo.

Es importante permitir una amplia gama de emociones. Cada persona responde de forma distinta en la aflicción y es importante que no establezcamos expectativas en los afligidos ni insinuar que necesitas pasar varias fases. Cada emoción tiene su función. La alegría está relacionada al impulso creador, la depresión protege los órganos mayores al forzarnos a hacer pausa, la culpabilidad ocurre cuando estamos más allá de nuestra capacidad de lidiar y más allá del sentido de lo que está bien, mientras que la ira nos sirva para avisarle a otros que están inmiscuyéndose en la habilidad de sobrevivir y que están violando el sistema. Como se dijo anteriormente, los afligidos mentalmente saludables tienen una amplia gama de emociones y necesita buscar maneras apropiadas para expresan esos sentimientos.

SEÑALES DE UNA PENA NORMAL

Suspiros, tensión en la garganta, opacidad de percepción, emociones volátiles (aquellos que no lloran necesitan más atención), sentimientos de culpabilidad, alejamiento (hacen muchas cosas para evitar contactos y distraerse), un cambio marcado en comportamiento y/o asumir el comportamiento del muerto.

 

Reimpreso con permiso. National SHARE Office, Octubre, 1996.

Traducido por María Tapie para FUNDACIÓN ESPERANZA en memoria de Max(12/18/97)

LA MUERTE DE TU NIETO

Cuando tu nieto muere, tú tienes que sobrellevar una doble carga, tu propio dolor por el bebé y por el sufrimiento de tu hijo(a).

Una abuela escribió: "Para mí, el sufrimiento fue doblemente terrible, ya que no sólo tuve que observar el sufrimiento y la lucha por la vida de mi nieto, tuve que ver a mi hija totalmente devastada y ser incapaz, quizá desde que la di a luz, de ayudarla de cualquier manera."

Siempre es triste que alguien fallezca, pero la muerte de un bebé es especialmente trágica, porque sucede cuando la nueva vida apenas comienza. El (la) futuro(a) abuelo(a) generalmente espera una relación especial con el nieto(a), pero al morir el bebé, esa relación tan esperada se pierde. "Ella era mi primera nieta", dijo una mujer, "yo la esperaba incluso antes de que sus papás se conocieran."

La muerte de tu nieto(a) puede revivir recuerdos de otras pérdidas en tu vida, pero al mismo tiempo, tu pena será hecha a un lado ya que la atención se centrará sobre los padres del bebé.

Como padre, sientes dolor cuando tu hijo(a) sufre. Puedes sentirte inútil porque no puedes proteger a tu hijo(a) de la pena que sufre. Puedes sentirte a un lado su tu hijo(a) busca consuelo en otro lado.

Puedes experimentar muchos sentimientos que parecen erróneos, pero que, de hecho son completamente normales:

Ira, que puede dirigirse hacia el personal médico, hacia la familia política de tu hijo(a), hacia Dios o hacia el bebé por causar tanta pena.

Culpa, que puede surgir porque temes que el bebé herede un problema de ti, o porque tuviste malos pensamientos hacia el embarazo, o porque sientes que tus reacciones han sido inapropiadas.

Conflicto, ya que tus creencias religiosas, quizá difieran de las de tu hijo(a), que hacen que cada uno vea los hechos de distinta manera. Puede que le hayas enseñado a mantener la compostura o a no hablar de estas cosas o encontrar difícil de entender como ahora se manejan las pérdidas perinatales o neonatales.

CÓMO AYUDAR:

  • Si vives cerca, ve al hospital a visitar a los padres del bebé.
  • Si te es posible ver al bebé, hazlo. Esto será beneficioso para llevar tu luto y también ayudará a tu hijo(a), quien agradecerá poder compartir contigo los recuerdos del bebé.
  • Si hay ceremonias como un bautizo, una bendición especial, entierro, etcétera, es recomendable que asistas.
  • Si crees poder, ofrece tu ayuda con los detalles que pueden abrumar al padre, acompáñalo a registrar el nacimiento y/o muerte del bebé, ayúdalo con el funeral. No permitas que el rechazo te lastime.
  • A tu hijo(a) le será entregado un paquete informativo que puedes leer. El hacerlo, ayudará a tu pena y te dará una idea de cómo pueden sentirse los padres del bebé y qué hacer para ayudarlos.

DESPUÉS:

  • Continúa visitándolos, hablándoles o escribiéndoles para demostrarles tu amor y apoyo.
  • Servirá mucho para la pena de tu hijo(a) y para la tuya propia si puedes hablar del bebé por su nombre.
  • En algunos casos, los padres tendrán fotografías del bebé a la vista, no piensen que esto es macabro. Quizá con el tiempo te gustaría una copia.
  • Si estás cerca de tu hijo(a), podrás consolarlo de manera importante, pero también puedes causarles gran dolor. Cuida de no usar frases compasivas que vendrán fácilmente a tu boca. Nunca digas "tendrás otros hijos" o "al menos tienes otros hijos", ya que esto es muy doloroso. El bebé que murió era amado por sí mismo. Otros hijos nunca lo reemplazarán.
  • No sientas que tienes que ser fuerte. Si necesitas llorar, hazlo. Los hijos(as) generalmente agradecemos la solidaridad de nuestros padres.

Una madre joven dijo: "Cuando mi bebé murió, era el primer nieto de mi mamá... No supuse que su muerte le afectara tanto. Ella lo esperaba y ahora lo extraña también. Me alegra que ella haya mostrado cómo se sentía, ya que me demostró que le importábamos y que también quería al bebé."

A LARGO PLAZO:

  • Le tomará a tu hijo(a) mucho tiempo reponerse de la muerte de su bebé, probablemente más de lo que tú esperas. Comúnmente, toma varios meses o hasta años. Junto con el dolor, ellos pueden sentir ira y culpa, y la madre, en especial, puede sentir celos de otras mujeres con bebés. No juzgues estos sentimientos que forman parte del proceso de luto.
  • El padre también estará de luto, pero probablemente esconderá sus sentimientos.
  • Aun y cuando el dolor más intenso haya pasado, la tristeza durará por años, especialmente cuando los aniversarios y otras ocasiones especiales se presenten.
  • Futuros embarazos serán momentos de mucha ansiedad y el nuevo bebé será recibido con emociones encontradas.

SANDS, Inglaterra, 1989.

Traducido por Carla Hoffmann para FUNDACIÓN ESPERANZA en memoria de César(04/06/97), Josephine(09/03/97) y Carlota(12/02/98)

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